Consejos para un hogar anti-polvo
El polvo del hogar producido por los ácaros, la suciedad, las bacterias, los hongos y hasta la propia piel humana es uno de los problemas más habituales y molestos para las personas con alergias, pues las reacciones de su organismo frente a tales elementos no son especialmente agradables (irritación cutánea, congestión nasal, picor de ojos, etc.).

Pero mantener una casa libre de alérgenos parece uno de esos sueños imposibles de conseguir… Tranquilo, porque en Interiorismos te damos las claves para convertir tu casa en un lugar casi al 100% apto para las personas con alergia.

Consejos para un hogar anti-polvo
Si quieres hacer que el aire que respiras se encuentre más limpio solo tienes que seguir los siguientes consejos:

– Ventila las estancias de tu hogar un par de veces al día (por la mañana y después de comer, por ejemplo) para mantener el aire fresco y limpio y evita en la medida de lo posible que se fume en los entornos cerrados.

– Aunque a menudo nos olvidamos de ellos, los suelos, colchones y sofás son unos grandes acumuladores de polvo de aquél que además no tenemos ni idea de cómo eliminar. Lo mejor es hacerte con un aspirador con filtros HEPA o una de esas máquinas de limpieza de vapor para eliminar gérmenes y acabar con el polvo acumulado.

– Es importante mantener el hogar con una buena humedad, pues de este modo es más difícil que las superficies tomen polvo y que este se matenga en el ambiente. Lo mejor para evitar que proliferen ácaros y hongos es mantener una humedad del 45% aproximadamente, lo que podrás conseguir gracias a un humidificador.

– Cortinas de tela, cojines, mantas para el sofá, ropa de cama… Debes reducir al máximo la cantidad de textiles en el hogar, pues son sin duda los que mayor cantidad de polvo pueden acumular. Cuando los lavesno olvides que es mejor tenderlos en el exterior y no en el interior del hogar.

– Evita las plantas atrapa-polvo, pues una simple sacudida de las mismas podría provocar una irremediable reacción alérgica.