Consejos para un hogar ecológico
Somos ya muchos los que conscientes del continuo desgaste del planeta tierra queremos mejorar nuestras prácticas y apoyar a un desarrollo más sostenible de las actividades humanas.

Si eres uno de estos debes saber que también en términos de decoración se puede ser socialmente responsable, y es que en los últimos tiempos se ha puesto de moda la que ya conoce como decoración ecológica.

Pero, ¿cómo aplicarlo así nuestro hogar? Presta atención a los siguientes consejos, ¡pueden servirte de guía para hacer de tu casa un lugar más respetuoso con el medio ambiente!

– Materiales: Antes de comprar piensa mucho en los materiales con los que se han fabricado los productos; si no son biodegradables y no contaminantes debes buscar otras alternativas. La madera, el bambú, el paperstone (mezcla de papel reciclado y resina a base de agua que se asemeja al mármol) en color negro, marrón o moca.

Consejos para un hogar ecológico
– Tejidos: Los tejidos más naturales como el algodón son los mejores para no perjudicar al medio ambiente además de resultar perfectos contra las alergias. Últimamente también se han puesto a la venta nuevos y sorprendentes productos como toallas hechas a base de soja, por ejemplo.

Consejos para un hogar ecológico
– Tipos de muebles: Debes pensar no sólo en sus materiales (comentados anteriormente) sino también en su forma. En cuanto a lo primero, Aunque a primera vista la forma de un mueble no parece afectar al medio ambiente, sí que puede hacerlo a largo plazo. Lo mejor es que te hagas con muebles modulares, pues cuando te canses podrás cambiarlos fácilmente de sitio o reorganizar y darles nuevas formas sin necesidad de comprar un mueble nuevo desechando el anterior.

– Pintura: También existen los barnices y pinturas ecológicas, que hechas a base de materias de origen mineral o vegetal (como aceites, resinas vegetales, cera de abejas, corteza u hojas de árboles) no suponen daño alguno para el medio ambiente. Asegúrate que lleva la etiqueta ecológica europea.

– Electrodomésticos: Son los que regulan especialmente el consumo de agua y electricidad. Es cierto que son más caros que los tradicionales, pero el beneficio económico y ecológico merece la pena.