Consejos para una oficina en casa
Trabajar en casa es un lujo que por desgracia no todo el mundo puede permitirse. Sin embargo, si eres uno de los grandes afortunados que se beneficia de estos nuevos puestos de trabajo del siglo XXI debes encontrar la manera de hacer también de tu hogar tu lugar de trabajo.

Para ello no puedes deambular con tu portátil por cada rincón de la casa sino que debes crear en él tu propia oficina personal.

Toma nota de algunos de estos consejos y conseguirás crear la tuya de una forma rápida, decorativa y, por qué no, también económica.

Consejos para una oficina en casa
– Espacio: Aunque disponer de una estancia para la oficina sería lo óptimo, si no puedes disponer de este lugar de trabajo específico en el hogar también puedes ubicarlo en algún rincón del salón, del comedor o del dormitorio, por ejemplo.

– Ubicación e iluminación: En cualquier caso deberás buscar una buena ubicación para el que será tu principal lugar de trabajo como es la mesa del ordenador, que deberá estar en un lugar bien iluminado (de manera indirecta) que evite los reflejos en la pantalla. Es importante también que dispongas de una buena iluminación artificial: Establece una luz general (blanca) en el techo y un foco de luz directa sobre la mesa para cuando tengas que trabajar cuando desaparezca el sol.

Consejos para una oficina en casa
– Muebles: Basta que te hagas con unos cuantos básicos como la mesa del escritorio, una cajonera (que puede estar bajo el mismo) y algunas estanterías donde colocar los libros y documentos útiles para llevar a cabo tu trabajo. Las dimensiones y las características de todos ellos dependerán de los metros de los que dispongas.

– Decoración: Crea un conjunto armónico a base de dos o tres colores no demasiado llamativos que puedan distraer tu atención. En cuanto a la ornamentación aprovecha para decorar con los complementos funcionales necesarios (lamparillas, clasificadores, portalápices, etc.) y si te apetece con algún cuadro relativo a tu trabajo que pueda servir de inspiración.

Todo esto debería hacer que consiguieras hacer de tu despacho un lugar en el que te sientas a gusto, motivado y completamente concentrado para llevar a cabo tu trabajo.