Consejos para utilizar lámparas colgantes en el hogar
En Interiorismos solemos hablar muy a menudo de la importancia de la luz en la decoración y, a pesar de que damos mucha importancia a la iluminación natural, las lámparas son imprescindibles en cualquier hogar. Como sabes, existen de muchos tipos, pero hoy queremos centrarnos en las colgantes que son aquellas que, como su propio nombre dice, se suspenden del cielo raso por medio de un cable, cuerda o una cadena.

Este tipo de lámparas ha sido una de las favoritas en la decoración desde hace décadas, ya que además de tener un gran potencial decorativo, son ideales en espacios donde se requiere luz de trabajo. Sin embargo, el estilo y la forma de la lámpara colgante dependerán del uso que vayas a darle y a la habitación de la casa donde la vas a colocar. Nosotros te damos unas cuantas pautas.

Tamaño

Uno de los primeros aspectos que hay que tener en cuenta es que nunca debe haber más de una lámpara colgante por estancia y que no son convenientes para las zonas de paso, a no ser que se trate de una casa enorme. En cuanto al tamaño, las lámparas colgantes grandes son ideales para una entrada, mientras que las lámparas colgantes pequeñas son perfectas para lugares de trabajo.

Materiales

Otro aspecto importante es el material escogido para la lámpara. Los más habituales son el vidrio, que es un excelente difusor; la tela, ideal para los espacios libre de grasa como el comedor o la sala; el metal, que ayuda a reflejar mejor la luz, y el plástico.

Altura

Otro factor imprescindible es la altura. Sobre una mesa de comedor, lo ideal es que se deje al menos 70 cm para evitar accidentes, al igual que en la cocina. En cuanto a la entrada, lo mejor es dejar 2,15 metros o, al menos, 65 centímetros entre la cabeza de la persona más alta de la casa y la parte de debajo de la lámpara.

En cualquier estancia

Las lámparas colgantes quedarán también geniales en rincones de lectura, costura o despacho, encima de la cama del dormitorio o sobre una bañera exenta en el baño.