Consigue funcionalidad en el dormitorio del bebé
¿Va a llegar a la familia un nuevo miembro? ¡Enhorabuena! Seguro que desde el mismo momento que te enteraste de la noticia comenzaste a pensar en todo lo que necesitabas: ropa, carrito, sillita para el coche… Sin embargo, la primera cosa que suele venir a la mente es la decoración del cuarto del bebé.

La decoración de cualquier estancia es siempre importante, pero las decisiones en este espacio adquieren un matiz especial. Solemos analizar cada detalle a la perfección para que el bebé nazca en las mejores condiciones posibles. Por eso, a la hora de ponerse manos a la obra, deberás basarte en tres reglas básicas: la seguridad, la limpieza y la funcionalidad.

En primer lugar te recomendamos que pienses en lo rápido que crecen los niños. ¿No crees que lo más sencillo y económico es una posible transformación del dormitorio del bebé? Por eso, lo ideal es que las paredes, los muebles y, en algunos casos, el suelo, sea de un color neutro que se adapte a todas las edades. Si quieres, puedes utilizar vinilos o papel de pared para darle un poco de imaginación al cuarto.

Consigue funcionalidad en el dormitorio del bebé
Hay otros elementos que pueden adaptarse en el futuro, como las camas extensibles, que se acomodan a la estatura del niño y, además, pueden servir de sofá para los padres cuando el niño aún duerma en la cuna. El cambiador es otro de los muebles transformables. Te podrá servir como escritorio cuando tu hijo vaya al cole.

Sin embargo, lo más importante es la seguridad del bebé, por lo que deberás prestar mucha atención a las esquinas de los muebles, las columnas, los enchufes o los cajones. Lo mejor es que los cubras y, en el caso de armario y cajones, asegurarlos para que no puedan abrirlos.