¿Cómo cortar baldosas y azulejos sin que se rompan?
En todos los hogares es muy habitual encontrar baldosas o azulejos, tanto en el suelo como en las paredes, especialmente en el baño o la cocina. Son piezas frágiles que con un simple descuido se pueden romper, incluso al pisarlas si llevas tacones, y puede resultar complicado resolver el problema si no sabes cómo hacerlo.

Es por eso que hoy me gustaría explicarte cómo se cortan los azulejos y las baldosas, de manera que puedas hacerlo sin que se rompan, que es muy habitual cuando no tienes claro cómo se hace. ¡Toma nota!

¿Cuándo se deben cortar?

Necesitarás cortar azulejos o baldosas cuando los coloques, especialmente en la parte de las esquinas, que es la última en alicatarse. También tendrás que hacerlo cuando alguno se estalle o se rompa, así podrás cambiarlo con facilidad sin tener que verlo ahí estropeando el conjunto. Nos centraremos principalmente en los cortes para cuando vas a colocarlos por primera vez.

Con herramientas eléctricas

¿Cómo cortar baldosas y azulejos sin que se rompan?
– Amoladora: es una herramienta eléctrica que permite cortar las piezas en hilera. Es un sistema muy práctico con el que ahorrarás tiempo cuando tienes que cortar varias piezas con la misma medida, tanto de azulejos como de baldosas.

– Cortadora: la cortadora de diamante tiene una pequeña pieza en ese material en la parte del extremo, y con su punta se va rayando la parte que queremos cortar. Es importante hacer una línea previamente para poder seguirla y que pueda salir bien. Después, llega el momento de separar las piezas, que se puede hacer con la propia cortadora o bien con unas tenazas. Una vez que cortes, lima los bordes para eliminar irregularidades.

Con herramientas manuales

Cuando no se dispone de herramientas electrónicas, lo más habitual es utilizar un serrucho. Es recomendable apoyar el lateral en un taco de madera para que el corte sea recto, ya que servirá de guía. Una vez que hayas marcado el camino a seguir para cortar la pieza, colócala en el borde de una superficie recta, cargando el peso en la parte que queda fuera y apoyando la mano en la otra. Es la mejor postura para partir la pieza sin problemas.

Otro truco para hacerlo de forma manual es, después de trazar la línea de corte, poner un clavo en cada extremo de la pieza, justo debajo de la zona esmaltada. Con esto conseguirás levantar la zona central unos milímetros, por lo que ejerciendo presión en cada lateral con las manos, la pieza se fragmentará.