Crear una zona independiente en el salón
Hoy día somos cada vez más los que trabajamos en casa, por lo menos durante una buena parte de nuestra jornada. También hay mucha gente que vive en estudios pequeños y necesita separar visualmente los espacios para crear intimidad: delimitar un dormitorio, un despacho, una zona de estudio o un vestidor.

En casas pequeñas no merece la pena hacer obra y levantar tabiques: corremos el riesgo de que el espacio quede reducido al mínimo y dé sensación de agobio. Es mucho mejor emplear sistemas móviles que delimiten visualmente los espacios, y que puedan retirarse cuando necesitemos ampliar las estancias. El salón, por ejemplo, es un espacio perfecto para crear una zona independiente a la que dar otros usos.

Biombos y separadores

Para separar los espacios y hacerlos independientes sin tener que hacer obra, las opciones son muy variadas. Por un lado tenemos los clásicos biombos y los separadores tipo mampara. Estos elementos tienen muchas ventajas: son decorativos, aíslan un poco de los ruidos y las corrientes y los hay en muchísimos estilos y acabados. Sin embargo, también tienen sus desventajas: pueden resultar pesados, caros y ocupan bastante espacio, algo que no es precisamente bienvenido en casas pequeñas…

Paneles japoneses

Crear una zona independiente en el salón
Probablemente, uno de los mejores sistemas para separar una zona independiente en el salón sea establecer una pantalla con paneles japoneses y/o cortinas, como podéis ver en estas imágenes. Son facilísimos de instalar: basta con fijar el carril al techo y colgar después los distintos paneles, cortados a la altura que nos apetezca. Los hay en diferentes materiales, más gruesos o más transparentes: plásticos, mimbre, telas… Y pueden combinarse con cortinas para crear una separación más opaca y “contundente”. Lo mejor de todo: los paneles se retiran con facilidad para dejar el espacio diáfano, tal y como estaba. En las fotos podéis ver el sistema Kvartal, de Ikea.