Cromoterapia para el hogar
Seguramente en más de una ocasión te hayas encontrado en esa difícil situación en la que debes escoger qué color prefieres para cada una de las estancias de tu hogar… Déjate de quebraderos de cabeza y sigue los principios de la cromoterapia o terapia del color, que te ayudará a escoger los tonos más apropiados para cada una de ellas en función de varias cuestiones.

¿Quieres conocer las claves? En Interiorismos te hacemos un rápido resumen, ¡no te lo pierdas!

La cromoterapia ambiental es un método que consiste en utilizar las pinturas de distintas gamas de color como elementos terapéuticos en cada una de las estancias según su función, las personas que estarán en ella o los ambientes que pretendemos conseguir.

¿Cómo lo hace? Pues sencillamente gracias a la capacidad de los diferentes colores para influir en nuestro estado de ánimo (relax, bienestar, nervios, etc.), algo que ocurre también en algunos otros ámbitos de la vida.

En este sentido, una primera clasificación bastante sencilla nos haría diferenciar dos tipos básicos: los colores fríos y los colores cálidos.

– Fríos: Los violetas, azules y verdes son los más fundamentales de esta gama, tonos que traen al ambiente agradables sensaciones de paz, soledad, relajación o reflexión, entre otras cosas.

– Cálidos: La gama de rojos, amarillos y naranjas también puede dar un toque acogedor y familiar a las estancias, pero lejos de las sensaciones de relax que proporcionan los fríos nos hacen sentir más activos, vitales y alegres, por lo general.

Sin embargo, no todo sucede siempre tal y como esperamos y puede que algunos detalles inesperados hagan que se produzca en el entorno un efecto contrario: a modo de ejemplo, los tonos cálidos en sus versiones pastel también pueden servir para crear una atmósfera relajante y tranquila.

Además de lo anterior, también debes tener en cuenta la combinación de los colores entre sí: las hay tonales (varios tonos de un mismo color), análogas (colores similares en el esquema de color) y de contrastes, aunque estas últimas no son demasiado buenas para las zonas de relax.