Cuidados de las piscinas hinchables durante el verano
En esta época del año es muy habitual que se pongan piscinas plásticas o hinchables en jardines, patios, terrazas y espacios similares. Son ideales para darse un baño con el buen tiempo sin necesidad de construir una piscina, que en muchos casos no hay espacio o presupuesto para hacerlo. Puedes encontrarlas en tantos tamaños y formas que sin duda encajarán en donde quieras ubicarlas.

Al comprar una piscina hinchable o desmontable es muy importante que tengas en cuenta sus cuidados para poder aprovecharla al máximo. Si no lo haces, es probable que se estropee o que no dure tanto como debería. ¡Toma nota de estos cuidados para piscinas hinchables!

Piscinas desmontables bien cuidadas

Cuidados de las piscinas hinchables durante el verano
– Montaje: los cuidados empiezan a la hora de montarla, que es cuando debes vigilar que no haya nada debajo que pueda pincharla o romperla. Barre bien la superficie y pon una tela o protector para prevenir ese tipo de problemas.

– Llenado: debes hacerlo con moderación, poco a poco. Además, ten en cuenta que el nivel del agua subirá cuando te metas en ella, por lo que no podrás llenarla hasta arriba porque se desbordaría. Normalmente suele tener una marca del fabricante que te indica hasta donde puedes poner agua.

– Desinfección: añade un poco de cloro de vez en cuando para que los baños sean seguros, a no ser que sea una piscina muy pequeña para niños, en ese caso no es necesario. Si compras pastillas de cloro, lo mejor es meterlas en una boya flotante para que no entre en contacto directo con el plástico de la piscina, podría deteriorarlo.

– Limpieza: el agua debes limpiarla a diario, ya que el cloro desinfecta pero no elimina las hojas, polvo, arena o suciedades varias que puedan llegar al agua. Si pones la norma de limpiarse los pies antes de entrar en la piscina, te ahorrarás tener que quitar mucha suciedad después.

– Protector: es muy importante que tengas un protector para que la piscina esté protegida cuando se utiliza, y así evitar que caigan en el agua insectos, hojas y cualquier otro elemento que haya en el ambiente. Además, si tienes niños, podrán estar a salvo sin acceder a ella ni caerse por accidente. Debes protegerla también del sol, ya que sus rayos pueden ser muy perjudiciales para el plástico.

Si tienes en cuenta estos sencillos cuidados, estoy segura de que podrás sacarle muchísimo partido a tu piscina de plástico este verano. ¡Yo lo hago y mi niña está encantada!