Decoración clásica en el siglo XXI
Una de las cosas que más me apasiona de la decoración del hogar es la gran variedad que nos ofrece para combinar estilos, colores, texturas y materiales. Por ese mismo motivo, la decoración clásica del siglo XXI nos permite disfrutar de un entorno amueblado con la mejor calidad, con una línea sobria y, a la vez, que ese entorno se muestre moderno, actual y que no presente un cierto aire a rancio.

Hoy en día, una decoración clásica no significa tirar de los muebles viejos que fueron de tu abuela y acomodarlos, sin más; hoy puedes permitirte restaurar aquéllos que nunca pensaste volver a utilizar (si es que tenías alguno arrinconado) o comprar un mobiliario totalmente nuevo, pero que conserve el encanto y la solemne presencia que tenían aquéllos de antaño.

Decoración clásica en el siglo XXI
Una decoración muy personal, te permite el hecho de conjugar a la perfección muebles con mucha carga clásica, como la librería que puedes ver en la imagen, y una mesa baja de centro que combina la robustez de entonces, con las líneas más ergonómicas de ahora y que, como contrapunto, reposa sobre una moderna alfombra de pelo largo; a su vez, se respaldada por dos sofás de cuero, que se rescatan como última tendencia, y que son los encargados de volver el tiempo atrás.

Por su parte, un dormitorio también puede ofrecerte las mismas posibilidades de combinar lo clásico y lo moderno. Como punto de partida, un mobiliario de corte muy antiguo con detalles tan significativos de otras épocas como los numerosos barrotes en los pies y cabecero de la cama, o el diseño tan reconocible del espejo sobre la cómoda… un conjunto global que casa a la perfección con los cuadros de líneas modernas, o la ropa de cama, a modo de edredón nórdico, que nada tiene que ver con el menaje clásico.