Decoración con tartán
En muchas ocasiones, las tendencias en decoración se ven muy influenciadas por el mundo de la moda, tal y como sucede con el protagonista de hoy: el tartán. Este estilo escocés arrasa en la ropa desde hace unas cuantas temporadas, y últimamente lo hace también en las telas para el hogar, especialmente en cortinas y tapicerías para sofás y sillones.

El tartán es sin duda el sello más inconfundible del estilo tartán, y le da muchísima personalidad a cualquier espacio. Con él conseguirás un ambiente único que se sale de lo tradicional y que encaja perfectamente en casi todos los estilos, especialmente en los más modernos.

El tartán, un clásico

El tartán lleva toda la vida entre nosotros, aunque no siempre ha estado de moda, pero lo cierto es que tampoco lo hemos olvidado del todo. En menor o mayor medida, lo hemos podido encontrar en detalles o con protagonismo, pero esos cuadros escoceses son tan típicos que seguro que todas las personas que me leéis los habréis tenido en alguna ocasión en vuestro hogar.

Decoración con tartán
La gran novedad de este clásico es que los cuadros han dejado sus tradicionales colores para renovarse y apostar por combinaciones más originales, tonalidades con mucho encanto que aportan calidez y buenas sensaciones a cualquier ambiente. Se ve especialmente en salones y dormitorios, pero si encuentras un elemento original te quedará genial incluso en la cocina o el cuarto de baño.

¿En dónde utilizarlo?

Si en la moda puedes encontrar el tartán especialmente en abrigos, vestidos, chaquetas, bolsos y otros accesorios, en la decoración triunfa especialmente en alfombras, sofás, cojines, cortinas e, incluso, lámparas. Lo mejor que tiene el tartán es que es tan versátil que puede combinar con diversos estilos, motivos, materiales, colores… sin duda no resultará complicado encontrarle ubicación.

Tendencia en auge

Tal es el éxito que está teniendo el tartán en todo el mundo que los diseñadores más importantes están apostando fuerte en sus nuevas colecciones. Parece que es una tendencia que se va a quedar unas cuantas temporadas entre nosotros,a sí que merece la pena invertir en algo de tartán, por poco o mucho que sea. Nuestra decoración tendrá mucha más personalidad.