Decoración de Halloween para el hogar
Aunque tradicionalmente nosotros hemos sido más de Cuaresma, castañas y ‘panellets’ para los últimos días de octubre, lo cierto es que cada vez somos más los que nos dejamos contagiar por el espíritu terrorífico y divertido de una tradición que llega directamente de los Estados Unidos: El Halloween.

Calabazas, fantasmas, gatos negros y brujas toman el protagonismo de las calles y de tu hogar para ayudarte a pasar un 31 de octubre de miedo… ¿Te gustaría hacer de tu casa un auténtico castillo del terror? Echa un vistazo a estos consejos, ¡seguro que te animas!

Si vas a celebrar una pequeña fiesta con familia y amigos no hará falta que decores todos y cada uno de los rincones del hogar, pues bastará con acondicionar la entrada, el salón o comedor y como mucho quizá también el cuarto de baño.

Para empezar apuesta por crear un ambiente más tenebroso rebajando las luces de la estancia gracias a algunas bombillas de luz amarilla con poca potencia o bien utilizando el mínimo de luz artificial posible y alumbrando las estancias con velas (eso sí, ten cuidado con el peligro que suponen).

Decoración de Halloween para el hogar
Es importante tener en cuenta cuáles son los colores de base, y es que como probablemente hayas visto en más de una ocasión el blanco, el negro y el naranja son fundamentales. También puedes dar un toque con algunos elementos plateados.

En tercer lugar debes pensar en la decoración general: Telarañas de apariencia real sobre las esquinas de las paredes, arañas que cuelgan del techo, fantasmas, un gato negro en medio del pasillo, murciélagos sobrevolando la habitación… ¡Todo elemento terrorífico que te venga a la cabeza!

Una gran idea puede ser poner la banda sonora a la celebración con la música más popular de algunas películas de miedo, algún recopilatorio con efectos especiales (tú mismo podrás prepararlos cuando quieras para sorprender) y hasta con un film de miedo en la televisión.

Un último consejo para el manual del buen anfitrión en el día de Halloween… ¡No olvides tu difraz!