Decoración del hogar en blanco y beige
Hay muchos factores de la decoración del hogar que están sujetos a modas que pueden ser limitadas en el tiempo o permanecer durante décadas, unas tendencias en las que el colorido es el gran protagonista en numerosas ocasiones. Cierto es que de cara a 2012 la decoración viene marcada por los tonos granate en unos casos, y por los naranjas en otros, lo que no significa que una casa en tonos neutros esté pasada de moda.

La decoración del hogar en blanco y beige es siempre una apuesta segura, elegante y con muchas posibilidades. Una estancia completamente blanca, mobiliario incluido, puede resultar bastante monótona y aburrida, pero si incluimos en ella tonalidades beige conseguiremos romper esa monotonía a la vez que conservamos la pureza del blanco. Esta opción es fácilmente combinable ya que son muchos los matices que podemos encontrar desde el blanco roto hasta el beige, pasando por diversos tonos crema, hueso, etc.

Decoración del hogar en blanco y beige
Del mismo modo, otros materiales pueden convivir con el blanco y el beige en perfecta armonía puesto que su colorido invita a ese acertado juego. Los metales cuya apariencia cromática sea dorada o se mueva entre los cobre casan perfectamente en esa combinación, así como la madera de apariencia limpia y clara también se adapta con mucho acierto en un ambiente decorado en tonos neutros, a los que siempre se le pueden añadir matices un poco más fuertes.

Otra ventaja de elegir esta neutralidad en el colorido de tu hogar es la facilidad que te ofrece a la hora de ir sumando distintos artículos de decoración. El beige y el blanco permiten todo tipo de combinaciones, entre las que yo destacaría la incorporación del verde en cualquiera de sus tonalidades por ser un color que mantiene la armonía a la vez que resulta muy alegre y vistoso, especialmente a la hora de incorporar plantas en cualquier entorno.