Decoración del hogar en blanco y gris
En la decoración del hogar es fundamental pensar detenidamente en el colorido con el que vamos a dotar cada una de las estancias, puesto que de esa decisión dependerán aspectos tan fundamentales como la iluminación, el efecto óptico de amplitud y también la mayor o menor sensación de relax que percibamos en el ambiente. Consecuencias todas ellas que irán en un favorable aumento si nos decantamos por tonalidades neutras y tonos claros.

En este tipo de elección el blanco suele ser el color más elegido y recomendado, solo que siempre conviene que se vea acompañado de otros toques y matices para que el resultado final no resulte muy monótono y aburrido. En el caso de hoy, la combinación que propongo para jugar con el blanco está en la gama de los grises, pudiendo elegir desde sus filtros más suaves, casi plateados, hasta los tonos más oscuros rozando el humo.

Decoración del hogar en blanco y gris
El juego cromático más sutil nos lo encontramos en la 1ª fotografía, donde podemos apreciar como el blanco y el gris se confunden sin que apenas podamos percibir en qué momento el uno se va convirtiendo en el otro. A esa combinación también le salpican unos discretos toques de beige que han sido elegidos para completar una original, estética y moderna decoración con paredes de ladrillo rústico, también elegido para revestir alguna columna.
Decoración del hogar en blanco y gris
En la 2ª fotografía, un dormitorio pierde la opacidad del suelo color antracita y la cama gris oscura a juego gracias a la gran sensación lumínica que le aporta la presencia del blanco en paredes, armario y techo, algo que es imprescindible para estancias destinadas al descanso. El mismo juego pero con las proporciones invertidas podemos permitírnoslo en otras zonas de la casa más consideradas de paso como puede ser un cuarto de baño o un recibidor.