Decoración en rojo
El color rojo es el color del amor y de la pasión y también uno de los colores más llamativos que conocemos. Precisamente por eso es uno de los favoritos de aquellas personas que adoran los interiorismos más atrevidos que se valen de este tono para dar un toque más vivo que lo haga distinguirse del resto de estancias del hogar.

Lo cierto es que aunque podemos encontrar algunos elementos del mobiliario en rojo, lo mejor para utilizar este color sin cansar o recargar las estancias es utilizarlo como complemento a los colores más básicos de los muebles como los grises, negros, blancos o maderas muy oscuras como el wengué o el nogal.

De este modo, puedes combinar esta clase de mobiliario con alguna pared en rojo, con alfombras, lámparas, vinilos y otros complementos en el mismo color o utilizándolo como básico para cada uno de los detalles de la estancia.

Decoración en rojo
La amplia gama de tonalidades del rojo lo hace ideal para su uso en cualquier habitación del hogar y también adaptable a toda clase de estilos, desde los más clásicos como el estilo inglés hasta los más contemporáneos como los minimalistas o los retro, por ejemplo.

Decoración en rojo
No obstante, también es cierto que cada estilo puede verse más favorecido por una tonalidad en concreto: Puedes utilizar los salmón para los ambientes rústicos, los rojos pasión o los granatosos para los más clásicos o los rojos más intensos y exaltantes para los espacios más modernos, por ejemplo.

Dormitorios, baños, cocinas, recibidores… Como hemos dicho, este color es apto para cualquier estancia del hogar; solamente es cuestión de saber cómo combinarlo y de saber utilizarlo en la justa medida para no crear ambientes demasiado recargados e intranquilos.