Decoración fucsia para adultas
En algunas ocasiones hablamos de algún color específico para decorar el hogar, pero, por lo general, cuando los términos rosa o fucsia aparecen en el título, todo parece indicar que nos estamos refiriendo a un dormitorio infantil, pero no siempre ha de ser así, puesto que hay colores que pueden acompañarnos toda la vida, aunque sea tan particular como en este caso lo es el fucsia.

Generalmente, son tantas las niñas como las mamás que eligen cualquier variedad de la gama de los rosas para decorar el cuarto infantil, puesto que es un tono con mucho éxito entre las féminas, pero que, una vez que crecemos, lo vamos dejando para ciertas prendas de ropa, complementos y maquillaje; y en lo que a decoración respecta, pues algún detallito que podamos conservar.

Pero, siempre puede darse el caso de que después de pasada la adolescencia, tu pasión por el rosa conserve todo su poder, fascinación e, incluso, arraigo, y quieras plantearte una decoración en dicho color, sólo que un toque más adulto. Todo ello es posible, como podrás observar en la fotografía que hoy te he traído.

En este caso, un rosa fucsia en su tonalidad más fuerte y chillona inunda por completo esta habitación, que se cubierta por él en el total de las paredes, ventanas, puerta y techo, incluyendo molduras, cableado y las rejillas embellecedoras para ocultar la calefacción. Una opción pictórica que, lejos de resultar rechamante, hasta tiene un aire de bohemio y melancólico.

Claro está, que la combinación magistral de otros colores elegidos para amueblar la estancia, le roban ese aspecto de recargante que podría proyectar, así como la ausencia de objetos y accesorios decorativos típicamente infantiles. Este cuarto se ha decorado con un escritorio de lo más habitual, y con toques personales y nada cursis, como las fotos pegadas directamente en la pared o los libros apilados en el suelo, lo que le resta carácter de ñoña a su propietaria.