Decoración navideña tradicional
Las navidades son unas fechas muy entrañables, a pesar de ser también muy nostálgicas. Son unos días en los que te reúnes con seres queridos, y también echas de menos a los que están lejos y a los que ya no están. En cierto modo, es una época en la que se mezclan sentimientos contradictorios, pero al fin y al cabo, es Navidad.

Desde hace unos años, la decoración navideña ha venido a sumarse al seguimiento de modas y tendencias que desde siempre eran propios de otros campos, como la ropa, complementos, etc. Por lo que, poco a poco, fuimos viendo como aquellas guirnaldas y espumillones dieron paso a exquisitos objetos decorativos con motivos navideños. Por lo tanto, volvemos a estar atrapados en el concepto de antigüedad o artículos pasados de moda.

La decoración navideña de los últimos tiempos incluye gran variedad de adornos para el árbol, entre los que enormes lazadas y pequeños ositos de peluche van dejando atrás al clásico de toda la vida, la bola de Navidad. Incluso, ya son muchas las viviendas en las que, en vez del árbol de siempre, hay extrañas estructuras metálicas en forma de cono, que se encienden y se apagan, y que ya se consideran árboles de Navidad.

Como todo en la vida, la decoración es cuestión de gustos, y en estas fechas, más todavía. Si para ti la Navidad es una fecha cargada de emoción, y te gusta compartir con los tuyos el espíritu más tradicional, no temas el qué dirán, ni te sientas “demodé”, adorna tu casa como lo hiciste desde niña, y aún con más razón si tienes pequeños.

Recupera tus bolas de siempre, impregna tu casa de alegría, adorna con tus niños y no olvidéis la emoción que supone el colocar, al final del todo, la estrella que culmina en lo alto del árbol. Hazles partícipes de la emoción, y deja todo preparado junto al árbol, no olvides que los Reyes Magos agradecerán poder descansar un poco y tomarse un trago. ¡Feliz Navidad!