Decoración oriental
Después de pasar casi todo el día fuera, cuando entramos por la puerta de casa esperamos encontrar ese lugar acogedor y lleno de calma que nos transporte a un mundo de paz y tranquilidad.

Teniendo en cuenta que éste no es un objetivo precisamente fácil, debemos pensar en un estilo cuya simple idea ya nos transmita ese aura de relax… Y para ello no conocemos mejor estilo que el oriental, procedente de culturas milenarias como las de China o Japón.

¿Quieres conocer las claves del estilo? Sigue estos patrones y será facilísimo adaptar el estilo a la decoración de tu hogar.

Decoración oriental
– Espacios diáfanos: La sencillez, el orden y la ligereza en el ambiente son las claves de la decoración, por lo que debemos hacer de las estancias lugares amplios y despejados en los que predominen los estilos más minimalistas (poco ornamentadas).

– Paredes: Generalmente, el estilo oriental se vale de las tonalidades más claras como los blancos, beige y tostados para aportar más luz y amplitud a cualquier estancia, así como para asegurar que haya en ésta un ambiente despejado y tranquilo. Si crees que le falta un toque de color o un poco de personalidad puedes hacerte con uno de los muchísimos vinilos de estilo oriental que hay en el mercado (flores, plantas, etc.).

– Mobiliario: Los muebles deben ser siempre de oscuras maderas de excelente calidad, que se emplearán en sencillas piezas de líneas rectas, lisas y de baja altura (camas, mesas, etc.) muy distintas a las que estamos acostumbrados a ver en occidente. Esto es algo más que notable en los dormitorios de estilo oriental.

– Color: Como veíamos en las paredes los colores predominantes de la decoración deben ser muy claros y armoniosos, siempre contrastando con la sobriedad y la oscuridad del mobiliario. No obstante, puedes buscar toques de color en tonos verde pastel, tostados, negros e incluso rojos (color muy presente en la cultura oriental).

– Decoración: Algunos de los elementos más recurrentes en esta decoración son los biombos, algunos ejemplares de plantas como el bambú o los bonsáis, grandes cojines o una pequeña fuente, por ejemplo. Las paredes correderas son también un imprescindible en estos espacios.