Decoración para los amantes de los coches
Cuando una afición nos llega hasta lo más profundo, resulta casi imposible no llevarla a todos los ámbitos de nuestra vida… Ya os habíamos contado como inspirar la decoración de alguna de las estancias de tu hogar con toques musicales o cinematográficos, y hoy queríamos aproximaros algunas ideas de decoración para los amantes de los coches.

Si eres de aquellos para los que el motor es lo que les hace funcionar, ¡no pierdas detalle de lo que te contamos!

Esta inspiración puede suponer diseños muy distintos en función de tus propios gustos, por lo que a continuación te proponemos tres ideas diferentes para que elijas la que más va contigo:

– Discreto: Si quieres mostrar tu afición sin renunciar a un estilo elegante lo mejor es que bases tu decoración en combinaciones como el blanco, negro y gris o los tonos sepia. Puedes combinarlos sobre las paredes (una con el más intenso y el resto con un tono más clarito) y colocar sobre la más oscura un gran vinilo con la silueta de un coche o un cuadro en blanco y negro con el mismo motivo. También puedes colocar alguna figura con un coche que te guste especialmente y, en los espacios no comunes y menos formales, colocar una estantería o vitrina con tu propia colección de miniaturas.

Decoración para los amantes de los coches
– Retro: Son las más originales, y es que más allá de la decoración habitual utilizan los elementos de los coches americanos del pasado para la decoración: sillas que son asientos traseros, sofás que ocupan la parte posterior del coche, mesas de centro que se sostienen sobre motores… ¡Todos los elementos del mobiliario se convierten en algo original!

– Ferrari: Como es evidente el rojo toma el protagonismo de las estancias combinado con el blanco y el negro. Pinta una o dos paredes en rojo y el resto en blanco, coloca un buen poster enmarcado con tu coche favorito y compra muebles en esta triple combinación, siempre compensándolos entre ellos de modo que la habitación no quede demasiado oscura ni cargante a nivel visual.

Y tú, ¿con cuál te quedas?