Decoración con piedras de río

Existen cientos de elementos de la naturaleza que podemos usar (¡con estéticos resultados!) en la decoración de nuestro hogar. Es más, muchas personas se decantan por estilos más naturales, en lugar de los meramente artificiales. Un ejemplo perfecto de ello que nos proporciona gran versatilidad, son las piedras de río: esas rocas redondas y lisas que pueden hacer verdaderas maravillas en nuestros rincones.

No sólo las piedras de río nos dan esta posibilidad: cualquier tipo de piedra puede servir dependiendo del diseño que tengamos en mente: guijarros al uso, piedras de playa, rocas puntiagudas o incluso cantos rodados. Hemos escogido las piedras de río porque podemos conseguirlas con facilidad, son lisas, alargadas, redondas y con variedades y colores muy diferentes, por lo que nos dan grandes opciones y volatilidad. ¿Te animas a conocer más ideas? Aquí te damos algunas.

Para el jardín

Por supuesto, si tienes jardín, éste resulta un lugar perfecto para poner en práctica estas ideas de decoración, aunque no únicamente. Alternando piedras de diverso tamaño, puedes crear una pequeña fuente, así como un camino que rodee tus plantas o huerto y, con muchas de ellas, crear cenefas y miles de diseños personalizados que, alternados con las flores y verde de tu jardín, lo harán aún más elegante, original y bonito. Además, las piedras de poco tamaño son perfectas para crear un mini-estanque o un jardín miniatura, imitando a los jardines japoneses. Este solo un ejemplo de diseño de todo lo que puedes hacer en superficies exteriores con muchas de estas piedras:

Decoración con piedras de río

Piedras en interiores

Sin embargo, la gran mayoría de las personas que viven en ciudades no tienen un jardín, aunque, o te preocupes, las piedras nos dan también grandes posibilidades en interiores. Además, de poder crear un pequeño jardín zen en una esquina del salón, podemos elaborar todo tipo de elementos artesanos: desde posavasos hasta alfombras. El tono natural de las piedras nos dará, como hemos dicho, un toque rustico y original, pero, si lo preferimos, podemos pintarlas del tono que más nos combine con el estilo de nuestra habitación o salón. Con las piedras pintadas, podemos recrear láminas a nuestro antojo. Hay gente que crea verdaderas obras de arte con tal sencillo elemento.

Decoración con piedras de río

Piedras pintadas imitando formas

Si esta idea de las piedras pintadas te ha gustado, puedes usarlas para pintar sobre ellas un animal o cualquier otra cosa que te guste: tortugas, mariquitas o gatos. Resulta en una decoración ideal para el cuarto de los niños que, además, pueden hacer ellos mismos. Una vez obtenido el diseño, las piedras pueden convertirse en ingeniosos pisapapeles, hermosos sujeta libros, o creativos imanes para la nevera.

Decoración con piedras de río

Además, puedes recrear escenas. Por ejemplo, un Belén cuando llegue la navidad o los dibujos animados preferidos de tus hijos para que jueguen con ellos como si fueran cualquier otro tipo de muñeco. Asimismo, eligiendo una figura para cada miembro de la familia, pueden ser marcadores para conocer su posicionamiento en la mesa o para sujetar las servilletas.

Alfombras o tapetes

El pintar las piedras es totalmente opcional; mucha gente prefiere, sin embargo, dejar su tono natural y dejarlas “como salidas del río”. Para hacer salvamanteles o felpudos sólo necesitarás varias de ellas y un material como fieltro o similar que las adhiera con fuerza. Pueden pegarse muy unidas, ordenadamente, o bien realizar formas sobre el fieltro con diversas formas y colores. Otra idea es pegarlas sobre láminas formado cuadrados hasta acabar siendo un elegante (¡y natural!) cuadro para el salón, al que puedes añadir, igualmente espejos.

Decoración con piedras de río

Simplemente, como parte de la decoración

Para decorar con piedras de río y otras similares de bonitas formas, no es necesario manipularlas. Ni pintarlas ni pegarlas, como te hemos sugerido en los párrafos anteriores. Un conjunto de 5-7 piedras de diversos tamaños sobre un recibidor, por ejemplo, será suficiente para cumplir su función decorativa. Mejor aún si la combinamos con otros elementos recreando “escenas” que harán especiales los rincones de nuestro hogar. Por ejemplo, el rincón más “zen” de la casa, no puede dejar de tener este tipo de piedras bien distribuidas (mejor si son negras). También, podemos crear una ilusión de “acuario” en el cuarto de baño, combinándola con velas, una piedra pintada como un acuario, arena de playa, conchas de mar, ramas o plantas, etcétera. También son perfectas para poner en la jabonera y en centros donde suelas encender velas e incienso. El baño es uno de los lugares donde una alfombrilla de piedras quedaría genial.

Decoración con piedras de río

Mesas y escritorios

Otra de las grandes opciones que nos dan las piedras de río es usarlas para hacer de esa mesa normal y corriente algo muy original. Quedarán muy bien en muebles o escritorios cuyo tablero es de cristal. Podemos delimitar una madera para apilar las piedras, que se verán por encima del cristal, dando un efecto único y natural. Además, puedes crear bonitas figuras (estrellas, un sol, cenefas…) en cualquier objeto que lleve cristal, no únicamente en mesas; por ejemplo, en un joyero. En los espejos, destacando aquellos que están en el baño, también las piedras nos dan ideales opciones de decoración para romper con los adornos estándar. Las piedras son un elemento que nos sugieren relajación y naturaleza, por lo que su armonía resulta perfecta para los baños y el jardín.

Decoración con piedras de río

Un último consejo, si te decides a crear estas escenas con piedras y elementos como velas y arena, hazlo cerca de un espejo. El reflejo lo hará parecer más grande y da un efecto muy curioso en la decoración.

Si alguna de estas ideas te ha gustado, ya solo tienes que hacerte con muchas piedras de río y dar ese toque a tu casa de armonía, relajación y originalidad que llevabas tiempo buscando.