Decoración relajante en el dormitorio
A menudo, el dormitorio es ese lugar apartado que sólo sirve para dormir después de un duro día de trabajo. Pero, si le prestas atención, no sólo lograrás descansar y dormir mejor, sino que podrás aprovechar el rincón más íntimo de tu casa para disfrutarlo como mereces. Para ello, debes elegir una decoración suave, que relaje la vista, que proporcione equilibrio, tranquilidad, relax… en definitiva, crear un ambiente acogedor. El blanco siempre es una apuesta segura.

Para empezar, los mejores suelos son los de madera, desde el oscuro ébano hasta el suave haya. Pero si no tienes suelo de madera, no tienes por qué hacer costosas y molestas obras, podrás conseguir la anhelada calidez colocando alfombras a juego con la decoración, bien a ambos lados de la cama o a sus pies. Unos cojines apoyados en el cabecero serán el complemento ideal para armonizar los colores.

Estamos en una época primaveral, en la que todos los paisajes que nos rodean son más bellos que nunca, aprovecha esta estación para elegir pequeñas ramas, orquídeas, flores secas… en fin, pequeños detalles en la decoración de tu dormitorio que irradien suavidad y elegancia. Seleccionar la ropa de cama también juega un papel importante, lo mejor es decantarse por tejidos naturales como el lino, la seda, o el algodón. El algodón es el tejido más práctico y resistente, y por ello suele ser uno de los más elegidos.

La iluminación es otro de los puntos importantes, por lo general, la más suave e indirecta la obtienes de los halógenos, uno de los sistemas de alumbrado que quizá proporcionen menos dolor de cabeza, aunque es importante luces alternativas, como alguna lamparita de noche. Del mismo, es reconfortante crear también un espacio para la lectura u otros momentos de ocio, ya que el dormitorio, si sus dimensiones te lo permiten, no tienes por qué habitarlo únicamente por las noches.