Decoración retro años 60
A pesar de que es una vuelta a hace más de tres décadas, hoy en día la moda retro es precisamente lo más genuino y original. Seguramente ya te estés haciendo a la idea del estilo al que nos referimos: combinaciones de colores, formas geométricas y muebles poco comunes… Es el entrañable estilo de los años 60 que tantos pretenden rememorar incluso con más fuerza hoy en día.

Conseguir una decoración retro no tiene que ser para nada complicado, pues unas pautas básicas te servirán para enfocar hacia aquí tu estilo.

Debemos comenzar por escoger una gama de colores entorno a la que gire toda la decoración: rosas, verdes, naranjas, marrones… No te preocupes, que utilizar una sola gama no es sinonimo de monocromatismo ni de un diseño aburrido.

Los estampados y el color son los grandes protagonistas de esta decoración, especialmente las formas rectangulares y circulares en diferentes gamas de colores de la misma gama combinados (una figura geométrica puede ser de tres verdes o azules distintos, por ejemplo).

Estos estampados pueden ir tanto en paredes como en textiles y complementos, aunque si quieres un ambiente genuinamente sesentero te recomendamos que cubras una o dos paredes de la estancia con papel pintado de este estampado; combina las dos o tres paredes restantes y el suelo en un tono liso que de un respiro a la estancia.

Los muebles y electrodomésticos se caracterizaban por los bordes redondeados, que hoy en día podemos encontrar en cualquier tienda de muebles. Una solución económica perfecta para esta decoración son las butacas giratorias redondas, que puedes colocar en cualquier estancia con esta decoración (en el comedor, en la sala de estar, en la habitación…). Si prefieres un sofá por su practicidad, puedes comprarlo en el color base de la decoración y dar un toque en el estampado de los cojines.

Decoración retro años 60
En el mercado existen muchos electrodomésticos inspirados en estas épocas, por lo que no te será demasiado difícil hacerte con alguno que otro a pesar de tener un precio algo superior al del resto (un teléfono o un televisor retro bastarán).

Procura ir con cuidado con los excesos, pues una decoración demasiado recargada podría estropear todos tus esfuerzos.