Decorar apartamentos muy pequeños
Los jóvenes y no tan jóvenes tienen cada vez más difícil independizarse a causa de los excesivos precios de los apartamentos. Por eso, el único recurso que se encuentra es alquilar uno de esos pequeñísimos apartamentos que a veces no llegan a los 40 metros ni tienen paredes para separar las estancias.

Por difícil que pueda parecer, incluso de este mini-espacio podemos hacer una obra maestra de interiorismo. Sólo necesitas algunas buenas ideas para emplear el espacio de la manera más provechosa.

Recuerda que la iluminación es básica para cualquier lugar reducido, por lo que debes procurar que la luz natural llegue a todos los rincones posibles y que la artificial sea más que suficiente para iluminar el hogar cuando se vaya el sol.

Lo mejor que puedes hacer para no agobiarte en tan pocos metros es conseguir crear diferentes ambientes para cada espacio, y para conseguirlo puedes utilizar algunos elementos divisores: está muy de moda utilizar estanterías de madera (con cajones o sin ellos) para separar el dormitorio de cocina y comedor, pues además de crear algo parecido a una ‘pared‘ permite conseguir un enorme espacio de almacenamiento.

Decorar apartamentos muy pequeños
Si la división de tu hogar te lo permite, puedes utilizar esta misma estantería (en la parte contraria al dormitorio) para colocar el televisor de la zona ‘salón’, y colocar a unos metros un sofá o butaca y la mesa y sillas para comer.

Los biombos y los paneles de cristal también son preciosos elementos decorativos que ocupan poco espacio y que servirán como separadores de ambientes.

Busca los muebles más compactos y multifuncionales del mercado: camas que se pliegan contra la pared, cajones que aparecen de todas partes y cocinas que integran muebles y electrodomésticos ocupando sólo una pequeña pared. Utiliza siempre los muebles básicos y acertarás.

Debes dar los toques de color a la decoración sin excederte con la ornamentación: busca la magia en los contrastes de colores o utiliza elementos casi planos que no ocupen demasiado espacio ni recarguen la habitación. Algunos buenos recursos son los vinilos o cuadros sobre las paredes, o las alfombras originales para el suelo.