Decorar aprovechando espacio
En la decoración de interiores hay un tema que siempre acaba saliendo a colación, y ése no es otro que el espacio, máxime si entramos en definiciones de metros útiles, hábiles, etc. Más allá de los metros cuadrados reales de los que disponga tu vivienda, hay un factor fundamental para que puedas disfrutar de ella en mayor o menor medida: la distribución en la decoración.

Este post se me ocurrió ayer mismo porque mi vecino de arriba está en obras, picaron el baño, tuve goteras, y todo eso que sabéis que suele ocurrir. La cuestión es que vino a ver mi casa, y además de preocuparse amablemente por los daños causados en el aseo, revisó conmigo otras grietas que me aparecieron por otras estancias donde también habían picado. La conversación dio un giro cuando accedió a mi zona de salón-comedor.

Quedó sorprendido porque, según él, el mío es (o más bien parece) mucho más grande que el suyo. Está claro que aquí lo único que es cierto es que yo lo tengo mucho mejor distribuido que él, por eso disfruto de más espacio real, y la sensación óptica que produce también es mayor. Por eso siempre insisto en la importancia de la distribución, además del colorido.

La fotografía que hoy te traigo está tomada desde el plano que le da la importancia que requiere cada uno de los espacios que aquí aparecen delimitados. En primer término, aparece la zona de estar, que es absolutamente prioritaria. En ella tienen cabida dos espaciosos tresillos, una mesa de centro, y un televisor, que está colocado estratégicamente para que no refleje la luz natural.

A continuación, pero separada por una barandilla acristalada de bajas dimensiones, la mesa de comedor con lo único imprescindible, las sillas. Al fondo, se aprecia la cocina, a la que se le ha eliminado el tabique divisorio, que se ha sustituido por una pared de cristal, ideal para dar mayor amplitud, pero que no permite la transmisión de olores.