Decorar con artículos de otros países
La decoración de interiores tiene muchas cosas en común con el mundo de la moda, en cuanto a personalidad se refiere. Esto es, a veces vemos a una chica que llama la atención, y simplemente lleva un pantalón vaquero con una camiseta blanca básica, lo que ocurre es que siempre hay un detalle que le hace resultar única y original, detalle que puede ser un foulard, un colgante, etc.

En el hogar, pasa exactamente igual, debemos de fijarnos mucho más en los pequeños detalles que dan un toque personal a cada rincón de la casa. Lógicamente, los muebles juegan un papel fundamental, pero a veces vemos interiores que nos recuerdan inequívocamente a lo que en su día fue el piso piloto de la promotora de ventas.

Una vez hayas decorado la casa a tu gusto, es bueno que te des una vuelta por anticuarios, bazares y mercadillos, en los que podrás encontrar una gran variedad de artículos de decoración muy originales, a veces económicos, pero siempre personales. Un detalle que siempre resulta muy místico y bohemio, es adquirir elementos típicos de otros países (aunque no hayas estado allí), y combinarlos con gracia en el entorno que ya tienes establecido.

Objetos traídos de China, India, Marruecos y zonas de África, son los que se llevan la palma a la hora de dar el toque exótico en tu vivienda; estos objetos pueden ser cofres, baúles, pequeños armarios, tapices para las paredes, y una gran variedad de representaciones de animales o estatuillas de las que a veces ni sabemos su significado. La cuestión radica en buscar el equilibrio con esa pieza que destacará por dar al ambiente un aire personal y diferente, además de muy estético, puesto que la mayoría de estos accesorios son de gran belleza, especialmente los que están tratados a modo de madera envejecida y restaurada.