Decorar con muebles que no son conjunto
Hay muchas ocasiones en las que nos dirigimos a una mueblería para elegir las piezas que mejor se adaptarán a nuestras necesidades y, por supuesto, a las medidas de la estancia a la que van destinadas. Comúnmente, estos establecimientos ya disponen de una decoración predeterminada, la cual podemos ver a modo de exposición, con el criterio del decorador que trabaja para dicho establecimiento.

Este hecho provoca el conocido efecto “acción – reacción”, y generalmente lleva al cliente a decantarse por el conjunto en su totalidad o a adquirir la mayoría de las piezas que lo conforman, lo que puede traducirse en encontrarte, tiempo después, en medio de un entorno que no te representa, lo que provocará en ti la necesidad de ir añadiendo diferentes objetos que le otorguen a tu hogar algo de personalidad.

La opción de acudir a exposiciones y tiendas de muebles es buena, te permite tantear cómo está el mercado en diferentes aspectos, ya que te podrás orientar sobre las últimas tendencias en decoración, así como comparar precios y calidades, pero no tienes por qué comprar el lote completo, sino ir imaginando cómo algunas piezas se pueden ir adaptando a tus objetivos.

En la fotografía que hoy te traigo, puedes ver el rincón de una sala de estar dotada de una gran personalidad, perfectamente combinada, y en la que ninguna pieza forma parte de ninguna colección. Un rincón muy personal que se ha logrado a base de ir juntando y colocando estratégicamente una variedad de muebles que casan a la perfección, a pesar de carecer de hilo conductor alguno.

Los puntos clave por los que se ha logrado este resultado son el diseño y el color. Por un lado, todos ellos pertenecen a una línea minimalista, por otro lado, el hecho de decorar con varios cojines con fundas en los tonos principales, te permite aunar unas piezas que, de no haber sido así, carecerían de “parentesco” alguno.