Decorar con plantas artificiales
Aunque parece una idea decorativa más propia de décadas atrás, lo cierto es que las plantas artificiales siguen siendo un importante elemento decorativo de nuestros hogares gracias a los múltiples beneficios estéticos que supone para cualquier estancia.

La diferencia con algunos años atrás es, básicamente, que en este caso ya no se llevan las lúgubres plantas con flores de colores en tela o plástico sino más bien ejemplares tan realistas que probablemente no identificarás a la primera.

Naturales o no, las plantas tienen una enorme capacidad de llenar de luz, vida y color cualquier rincón de tu hogar, no importa el estilo que lo caracterice ni lo frío que pueda parecer a priori.

Decorar con plantas artificiales
En este sentido, no hay reglas que indiquen en qué lugar en concreto deberás ubicarlas: puede ser desde en una esquina deshabitada hasta sobre una estantería, un escritorio, una mesa de centro o el borde de la ventana… ¡Las opciones no se acaban!

La clave para que toda la frescura que aportan las plantas al entorno no se convierta en pura artificialidad se encuentra sencillamente en la correcta elección de los ejemplares: en el mercado existen un montón de estilos y especies (arbustos, plantas crasas, cactus, etc.) con acabados muy distintos, así que sé paciente y no escojas la primera que se te presente.

A pesar de que no aromatizan el ambiente como las naturales y cogen mucho más polvo que las mismas, este tipo de plantas de fabricación tienen muchas ventajas: ofrecen en mismo efecto visual que las naturales pero no necesitan mantenimiento, no traen bichitos a tu hogar, no tendrán problemas con el clima y además te supondrán un gasto muy inferior.

Ya sabes, encuentra ese rincón que te está pidiendo a gritos un toque de luz y coloca una de estas plantas artificiales… ¡Verás cómo gana el espacio!