Decorar con rojo bermellón
Para muchos, el rojo es demasiado atrevido. Para otros, se trata de un color seductor y excitante. Lo que está claro es que nunca deja a nadie indiferente. La fuerza simbólica del rojo está ligada a sus principales elementos de referencia, que son el fuego y la sangre, por lo que es un color estimulante, luminoso, cálido y sensual. Eso sí, lo mejor del rojo es que puede ser a la vez un tono de otoño y de verano, dependiendo del matiz que se le dé.

Hoy queremos centrarnos en el rojo bermellón y en su uso para la decoración. Se trata de un color vivo e intenso, muy cálido, por lo que es importante dosificarlo bien para no crear ambientes pesados y demasiado estresantes. ¡Descubre cómo decorar con esta tonalidad a continuación!

Contrastes para neutralizar

Lo mejor para decorar en rojo es jugar con los contrastes para neutralizarlo. Así, es aconsejable combinarlo con tonos claros, desde el planco puro, que es su mejor aliado, a los tierras más suaves pasando por el gris. También se puede acompañar con verdes, morados y chocolates, o dorados y bronces. Además, al ser un tono dominante, quedará genial con maderas tropicales y oscuras.

Decorar con rojo bermellón

Un tono dominante

Por otro lado, debes tener en cuenta que al rojo bermellón le gusta la sofisticación de las telas gruesas como las lanas, aunque también puede usarse en pequeñas dosis en algodones y linos, lo que aportará una nota de frescor.

Debes tener en cuenta que el rojo es el color más cálido de todos, por lo que hay que usarlo con cuidado y nunca en estancia sin luz, ya que lo único que conseguirás será reducir el espacio.

Decorar con rojo bermellón

Estancias

Los efectos estimulantes del rojo bermellón quedarán mejor en las estancias en las que hay movimiento, como un recibidor, el salón, la cocina o el baño, aunque dependiendo de cómo combines los colores podrá quedarte genial en otras estancias.