Decorar el dormitorio de matrimonio
Pensar la decoración de cualquiera de las estancias de nuestro hogar puede ser una tarea complicada si partimos de una base de conocimiento cero, aunque la cuestión puede ser especialmente complicada cuando del dormitorio de matrimonio se trata.

Sí, porque en esta estancia no solamente debemos conseguir un espacio para el relax y el descanso sino que además debemos intentar cubrir los gustos y necesidades de las dos personas que forman la pareja… a veces muy parecidas, pero otras veces también demasiado distintas.

¿Necesitas algunos consejos básicos antes de ponerte manos a la obra con decoración de tu habitación? ¡Atiende a lo que te contamos!

Lo primero que hay que tener en cuenta es que en este caso más que en cualquier otro la decoración es cosa de dos, por lo que resulta fundamental llegar a un acuerdo en elementos tan fundamentales como el estilo o los colores que tomarán el protagonismo de la decoración.

Puedes guiarte por lo siguiente:

– Estilo: Dependerá de la personalidad de la pareja y del estilo decorativo del resto del hogar, con el que debe ir en armonía. En este sentido, los más clásicos probablemente se decanten por estilos como el vintage, el rústico o el shabby chic, mientras que los amantes de los estilos contemporáneos optarán sin duda por otros como el minimalista o el oriental, por ejemplo.

Decorar el dormitorio de matrimonio
– Colores: Pueden tener relación con el estilo decorativo, aunque en este caso lo importante es la sensación que pretendemos dar en el espacio (cromoterapia aplicada al hogar). En este sentido, en líneas generales los tonos fríos crearán espacios más relajantes y plácidos mientras que los cálidos crearán ambientes acogedores y enérgicos a la vez.

– Muebles: Dependerá del espacio con el que cuentes, aunque nuestro consejo es no recargar la estancia con más de los básicos puesto que un ambiente de relax requiere espacios amplios y ordenados, lo que parece imposible en ambientes demasiado masificados.

– Iluminación: Por lo general debe ser más bien tenue, pues la luz blanca es demasiado enérgica e incluso puede perjudicar al descanso. En cuanto a las fuentes de luz, lo mejor es que potencies la luz natural al máximo y que para el resto del día tengas una luz general y un par de auxiliares en cada mesilla.

En Interiorismos puedes encontrar un montón de consejos específicos acerca de todo lo anterior, así que no dudes en hacer búsquedas más concretas en nuestro buscador.