Decorar el suelo con baldosas hidráulicas
La decoración de suelos está a la orden del día y cada vez pueden verse más hogares con estas superficies luciendo espectaculares, ya no solo con alfombras sino también con el propio pavimento decorado. Entre las tendencias actuales para suelos están las baldosas hidráulicas, que sin duda gracias a su diseño y colorido resultan muy llamativas y visuales.

Son perfectas para ambientes retro gracias a sus diseños, robustez y la calidez de sus materiales. Si quieres que tu suelo tenga un aspecto auténtico y lleno de vida que encajará a la perfección en cualquier estancia, por pequeña o grande que sea.

¿Cuál es su origen?

La técnica de los mosaicos hidráulicos comenzó a utilizarse a finales del siglo XIX, momento en el que se convirtió en la gran estrella decorativa. En esa época, el objetivo era poder fabricar baldosas a gran escala sin tener que cocerlas para que se endurecieran, por lo que se comenzó a utilizar una prensa hidráulica. Esa prensa tenía diversos moldes para crear los diseños multicolores que tan característicos son, y así es como comenzó lo que sería un gran éxito.

Decorar el suelo con baldosas hidráulicas
Cuando no existía este proceso, los colores se aplicaban por separado y las piezas se cocían en cada paso, por lo que se perdía muchísimo tiempo. Al llegar las baldosas hidráulicas el proceso se redujo en tiempo y complejidad, lo que hizo que también fuera mucho mas barato.

Su estructura

Estas losas tienen una estructura de tres capas diferenciadas, la primera la más superficial y que tiene unos 4 mm de espesor, siendo la que se corresponde a la superficie decorada. Es una mezcla de cemento blanco con arena de mármol y pigmentos, así al menos era cuando se comenzó a fabricar, después hay componentes que han cambiado para modernizarse y aumentar la calidad.

Decorar el suelo con baldosas hidráulicas
La segunda capa tiene el mismo grosor que la primera y está compuesta por cemento gris y arena para que se pueda absorber el exceso de agua que deja la otra capa. La tercera capa siempre fue la más gruesa, con unos 12 mm de espesor, y se hacía con una mezcla de portland gris, cemento común y arena. Ésta capa siempre es la más porosa para facilitar su adherencia al suelo.

Diseños

Lo más habitual es encontrar las baldosas hidráulicas con diseños centrados en formas geométricas, diseños de vegetación o motivos florales, entre otros. En cuanto a los colores, suelen verse en granate, verde, rosa, blanco, negro, amarillo, naranja, azul y rojo; prácticamente toda la paleta de colores se puede encontrar en alguno de los diseños.

¿Dónde se ponen?

Estas baldosas tienen mucha fuerza visual, por lo que no se recomienda utilizarlas demasiado. Antiguamente se ponían en las habitaciones más nobles, como pueden ser el salón, el comedor o la sala de estar. Hoy en día se colocan especialmente en salones y algún que otro dormitorio, pero en este caso en menor medida para que no desvíe mucho la atención y cueste conciliar el sueño.

Por último, pueden combinarse con materiales como ladrillo, piedra o madera para conseguir un efecto mucho más llamativo y que aporte mucha personalidad a la estancia.

¿Qué te parece? ¿Apostarías por este tipo de suelo para tu hogar?