Decorar el vestidor
Disponer de un vestidor para guardar nuestras prendas de ropa, complementos y calzado es un sueño de muchas personas aunque lamentablemente un lujo al alcance de muy pocas teniendo en cuenta el tamaño de la vivienda que suele tener una familia media.

Sea como sea, si tienes la posibilidad de disfrutar de este espacio lo mejor es que lo aproveches al máximo… Y no, no nos referimos solamente a que saques todo el provecho del espacio sino que también aprendas a decorarlo para darle un toque personal que lo haga todavía más tuyo.

Decorar el vestidor
Como todas las estancias de tu hogar el vestidor también requiere que le proporciones un estilo propio y no convertirse en el resultado de la mezcla de todos aquellos muebles que ya no necesitas. Para ello deberías tener en cuenta el estilo del dormitorio en el que se encuentra (hay que buscar la armonía decorativa en el hogar), pero también tus propios gustos: si quieres un vestidor sencillo y práctico apuesta por los tradicionales armarios de madera, si eres una romántica aprovecha para decorar al estilo vintage y si adoras la modernidad, no dudes en escoger un mobiliario de tipo minimalista en colores oscuros.

Decorar el vestidor
Más allá del estilo por el que nos decidamos también deberemos dar un toque personal a las estancias, lo que conseguiremos a través de los colores y de los elementos secundarios de la decoración: decora tus paredes con pinturas de color o papeles pintados (sencillos, formales, divertidos, románticos, etc.), coloca butacas en el mismo tono (u otro en contraste), decora la pared con algún poster o con un gran espejo donde ver tus modelitos o coloca una monísima alfombra para mantener tus pies a salvo del frío suelo.

Antes de decidirte por los muebles principales (armarios y cajoneras) y complementarios (sillas, butacas, etc.) asegúrate de que el espacio es suficientemente ancho como para poder pasar cómodamente… ¡Un vestidor demasiado estrecho puede ser una pesadilla! En este sentido, también es importante que tengas en cuenta que el espacio consiga toda la luz natural que pueda o, en su defecto, una luz artificial bastante clara que se asemeje a ella.