Decorar la sala de estar
Para charlar con los amigos, para tomar el café con la familia, para relajarnos… La sala de estar es la estancia de las mil funciones, uno de los lugares que más vamos a utilizar en casa.

Precisamente por eso resulta esencial tener una ligera idea sobre cómo decorar este espacio, pues no sólo debe ser acogedor, cálido y confortable sino también útil y funcional.

Aunque debe seguir la misma línea decorativa del resto de la casa, al tratarse de un espacio destinado especialmente a nuestro tiempo de ocio podemos jugar un poco más con nuestros gustos y nuestra imaginación.

Los colores dependerán básicamente de tu gusto, aunque no estaría de más que conocieras las reglas existentes para evocar determinadas sensaciones y los mejores colores a utilizar en función del tamaño y la iluminación de nuestras estancias. Eso sí, procura contrastar tonos claros con otros más oscuros o llamativos entre paredes, muebles y complementos.

En cuanto al mobiliario sí que debes buscar un entorno cómodo a la vez que estético, razón por la que muchas salas de estar emplean muebles de líneas simples y reducidas.

A la hora de escoger los sofás debes tener en cuenta varias cosas, entre ellas que tratándose de un mueble de mucho uso en esta estancia deberás escoger aquellos de colores no demasiado claros, tejidos anti-manchas y estructuras y materiales de aspecto resistente. Es preferible que los sofás sean sectoriales para distribuir el espacio de manera que cada persona tenga su propio lugar en él.

Junto al sofá debes colocar una mesita que sirva como apoyo para todo tipo de usos, desde apoyar los libros que estas ojeando hasta colocar los cafés y las pastitas a media tarde.

Para decorar y diferenciar otras zonas sin cargar visualmente la estancia puedes poner un mueble para el televisor, una estantería o un baúl, por ejemplo.

Y como recomendación final, elimina de la estancia todo lo innecesario para que se convierta en un lugar perfecto para la desconexión.