Decorar un dormitorio con mucha personalidad
En la actualidad, la decoración de interiores no está sujeta a ningún prototipo monopolizado ni estigmatizado para poder hacer de ella un triunfo asegurado. Muestra de ello es la fotografía que hoy te muestro, en la que se puede observar cómo puedes conjugar perfectamente diferentes tonalidades, texturas y materiales, y poder ofrecer, a su vez, un estilo muy personal y acogedor.

En primer término, podemos observar la colocación de la cama, que yace bajo la ventana, algo que no suele ser muy habitual, pero que te ofrece la posibilidad de utilizar la repisa como parte superior del cabezal y poder colocar en ella libros y otros accesorios. Asimismo, el propio cabezal del diseño de la cama, es una leve continuación del canapé, en color blanco y en perfecta armonía con la combinación de tonos tierra y pastel que conforman todo el contorno.

El mobiliario es una mezcla muy bien combinada de diversos diseños y épocas, llevado hasta el extremo de que, hasta las 2 mesillas de noche son totalmente diferentes. Sobre un suelo de madera clara, y enmarcada en una pared marrón chocolate, destacan la cómoda y la pequeña estantería-librería, lacadas en blanco, y que sobresalen también gracias a que el resto del mobiliario es en diferentes maderas sin barnizar. La importancia de los detalles y complementos toma gran relevancia en este dormitorio, ya que, mires donde mires, te cautivará la belleza y originalidad de todos y cada uno de ellos.

Flexos de metal a modo de lamparita de noche, un antiguo botijo de barro para verter agua sobre una moderna copa de cristal, pequeñas macetitas para una sola flor, cajas guardatodo colocadas de un modo casual, y hasta unos marcos sin lámina ni foto alguna, perfectamente ordenados sobre la pared. Un dormitorio muy personal, decorado con mucho gusto y encanto.