Decorar un dormitorio principal de ensueño
Siempre digo que nuestra casa tiene que ser ese lugar donde relajarse y sentirse a gusto, puesto que todos merecemos un descanso después del ajetreo diario que cada uno lleve con su estilo de vida. De este modo, la decoración de interiores debe ocuparse cada vez más de ofrecernos todos los elementos necesarios para convertir nuestra casa en nuestro hogar, palabras sinónimas cuyo significado cambia enormemente puesto que la casa es tan sólo la estructura y el “calor de hogar” es ese perfecto conjunto de enseres que provoca en ti buenas vibraciones y el mejor confort.

Ocuparnos de zonas de nuestra vivienda en donde pasaremos largas jornadas, como suele ocurrir en el salón, está muy bien, pero no por ello debemos preocuparnos menos de otras estancias como el dormitorio, ya que, aunque lo utilicemos poco más que para dormir, debe ofrecernos también todo el descanso físico, óptico y mental que necesitamos para que se convierta en un descanso perfecto.

Esas sensaciones son las que hoy percibo al contemplar la fotografía que ilustra este post, donde la combinación de azules claros con blancos hueso convierte este dormitorio en un lugar perfecto para relajarse, desterrando esta mezcla casi monocromática del uso exclusivo de una habitación para bebé. Varios son los factores que la convierten en un dormitorio adulto y con encanto, a pesar de mantener el blanco de las paredes, excepto la que decora la cama, que está perfectamente pintada, imitando un cielo suave, de un modo muy sutil y nada infantil.

Esos factores son el mobiliario, las telas y el techo. El mobiliario, en blanco roto, y perfectamente labrado; las telas, en suave terciopelo la manta, así como los bellos tapizados que insinúan las butacas; y el techo, mantiene las vigas al aire, en color madera, de modo que rompan el efecto muy saturado que le provocaría pintarlas en color. El resultado: un lugar perfecto para tu descanso.