Disfrutar de un bar privado en tu propia casa
En los últimos tiempos, salir de copas es un hecho del que mucha gente ya no disfruta como lo hacía antes. Bien sea por la prohibición de fumar en locales públicos cerrados, o por la crisis, que ha hecho menguar en gran medida la afluencia de público en los locales, o también, porque la multitudinaria costumbre por el botellón ha disminuido notablemente la calidad del ambiente.

Por todo ello, cada vez son más las personas que están optando por reuniones en casa, algo que también se va haciendo más apetecible con la edad, puesto que cuando nos vamos convirtiendo en “puretas” la visión de la marcha nocturna dista mucho de la que teníamos años atrás.

Para todos aquellos amantes de las copas que no quieran renunciar a la más pura esencia de un entorno típico, nace la idea de poder disfrutar de un bar privado en tu propia casa, de este modo, podrás contar con la sensación visual y el espacio y decoración típico al uso, a la vez que las normas y prohibiciones las pones tú, igual que el ambiente, puesto que sólo serán tus amigos los que tendrán acceso.

Personalmente, tengo una amiga que se lo ha montado así de bien en el garaje de su casa, donde ha construido una pequeña barra de bar con taburetes, y una pared dotada con todo lo necesario para poder disfrutar allí de una velada muy selectiva y personal. Los partidos de fútbol tienen el ambiente asegurado.

Sobra decir que este “bar” no funciona como tal, sino que es un estilo decorativo muy original donde ni se cobra ni nadie trabaja. Las reuniones se organizan con un fondo económico donde todos los asistentes aportan la cantidad establecida, y cualquiera de ellos pasa para dentro a servirse lo que le apetece en cada momento.

Una idea que parece que sólo podrán realizar unos pocos, pero que, a la larga es una inversión que no sale mal si echas cuentas. Si no dispones del espacio oportuno, siempre podrás tomarte la última en casa si dispones de una barra y mueble bar.