Distribución de la habitación infantil y juvenil
Como cualquier otra estancia del hogar, el dormitorio de nuestros hijos debe estar pensado al detalle y teniendo en cuenta todas aquellas cuestiones que harán de él un espacio más práctico, confortable y también estético a nivel decorativo.

Más allá de las cuestiones decorativas, para lograr tal objetivo es fundamental que tengas una mínima idea de cuál sería la mejor distribución para estas estancias. Si te encuentras en pleno proceso de decoración y te gustaría planificar el espacio de la mejor manera posible toma en consideración los consejos que te dejamos a continuación.

Para todas las edades desde los cuatro años y hasta bien avanzada la juventud, una habitación infantil o juvenil deberá distribuirse en función de las actividades que en ella se llevarán a cabo. Son fundamentalmente tres zonas: la de descanso, la de estudio y la de juego.

Descanso

El lugar de la estancia donde lo ubiques no es tan importante como las condiciones de la estructura en sí misma. Desde aquí te recomendamos que aproveches la estructura de la cama para crear espacios de almacenamiento, que mantengas el espacio ordenado y poco abarrotado y que le proporciones una fuente de luz puntual cercana para tareas como la lectura.

Distribución de la habitación infantil y juvenil

Estudio

Es ni más ni menos que la zona del escritorio, ese espacio que antes se utilizaba únicamente para el estudio y que hoy es compartida por los libros y el ordenador.

Lo mejor es ubicar este espacio bajo la ventana, pues de este modo no solamente se aprovechará al máximo la luz natural para la lectura sino que además evitaremos los incómodos reflejos de algunas pantallas de ordenador; para cuando desaparezca la luz, nada mejor que acompañar el foco general de una luz auxiliar sobre el escritorio.

Si no puedes ubicarlo en este espacio también puedes dejar que la luz de la ventana llegue de un lateral.

Juego

A pesar de que el juego es una de las actividades favoritas de niños y jóvenes (de formas muy distintas, eso sí), este es un espacio más prescindible que los anteriores y por tanto deberá quedar relegado a un segundo plano. Proporciónale el espacio que queda tras haber ubicado los muebles principales.