Distribución del cuarto de baño
Pequeños, grandes, con ducha, con bañera, con o sin bidé… Existen cuartos de baño de todas las formas y características, algunos más sencillos de decorar y otros que por sus cualidades se convierten en auténticos quebraderos de cabeza para quien los decora.

No obstante, en realidad lo que importa no es tanto la forma de tu baño como el provecho que tú sepas darle mediante una correcta distribución que maximice su rendimiento y una organización de elementos que garantice la comodidad y practicidad del espacio de una forma decorativa.

Si se trata de un baño secundario de dimensiones reducidas bastará con colocar un inodoro y una pica de las manos. Aunque dependerá de la forma concreta del espacio, lo mejor es no colocar ambos elementos enfrentados sino de forma que uno quede frontal y otro lateral.

Distribución del cuarto de baño
Una idea que ayudará a ganar espacio visual es colocar ambas piezas colgando del muro, una idea que también permitirá que pongas un pequeño mueble para cosas prácticas bajo el lavabo.

En el caso de los baños más grandes (1’75 metros en adelante) nos encontramos con lo mismo, y es que todo dependerá de las formas concretas de la estancia y no tanto de sus metros. No obstante, lo cierto es que el tamaño sí que influirá mucho en la comodidad de la decoración y del paso en el espacio puesto que ahora los elementos a distribuir también son más: El mueble principal, el bidé (40x60cm aproximadamente), el inodoro (unos 80x60mm) y una ducha o bañera en son elementos imprescindibles.

Una buena guía es la siguiente:

– Baños alargados: para no abarrotar el espacio aprovecha su forma colocando los muebles en línea, pues así dejarás más espacio libre al frente por el que pasar con comodidad.

– Baños cuadrados: La mejor distribución es en forma de ‘U’, aunque no es necesario que todos los muebles o elementos del baño tengan las mismas dimensiones ni ocupen el mismo espacio.

Si tienes una ventana es recomendable que aproveches para potenciar la luz natural gracias a la colocación de un espejo que refleje y redistribuya la su luz en el pequeño espacio disponible. De este modo ganarás tanto en iluminación como en espacio visual.