Dormitorio de adulto con zona de estudio
A diferencia de lo que muchos todavía piensan, la necesidad de tener un escritorio en el mismo dormitorio no es algo común solamente entre los más jóvenes, y es que cada vez son más las personas de edades avanzadas las que siguen necesitando esta zona de estudio.

La falta de espacio en tu diminuto estudio, el hecho de poseer una sola habitación en el piso compartido o el de vivir todavía con los progenitores, por ejemplo, acostumbran a ser las causas principales. Sea cual sea tu caso, si necesitas adaptar un escritorio en tu dormitorio solo tienes que plantearte tus necesidades de forma concreta y tomar una decisión con la idea que más te convenza.

¿Todavía no te has planteado qué posibilidades tienes?

Para empezar, si gran parte de la actividad que llevas a cabo diariamente se desarrolla en este espacio más vale que lo coloques en una zona de la habitación con bastante iluminación natural (preferentemente al frente) para favorecer el trabajo.

En estos casos es también importante que dispongas de suficiente mobiliario de almacenamiento como para colocar todos los elementos que probablemente necesites tener a mano (libros, guías, archivos, artículos de papelería, etc.). Cuidado, porque esto no significa abarrotar el espacio… ¡A veces se puede aprovechar el espacio al máximo aún siendo discreto!

Si solamente necesitas el escritorio como soporte para tu portátil en contadas ocasiones (las pocas que no lo utilizas en el sofá o en la cama, claro está) lo mejor es que te hagas con un mueble muy sencillo y minimalista que pase bastante desapercibido: Bastará con una estructura de madera, cristal o aluminio en un rincón de la habitación, por ejemplo.

Eso sí, olvídate de una vez por todas del tradicional mueble compacto de adolescente que integra cama alta con escritorio al nivel de la cabeza, pues esta época ya pasó para ti y debes adaptar a tu vida un estilo más adulto y formal.