Dormitorio juvenil en rosa y chocolateLa vestimenta, los juegos, la propia personalidad… El paso de la infancia a la adolescencia es notable por muchas cosas, y es que este cambio tan radical e importante en nuestras vidas condiciona todo lo que se encuentra a nuestro alrededor.

Precisamente por esto, las adolescentes ya no se sienten a gusto en esas habitaciones tan infantiles en las que acostumbraban a jugar con sus muñecas, aunque tampoco consentirían estar en un ambiente demasiado formal o serio que robara parte de la alegría de su edad.

Una excelente idea para conseguir un estilo juvenil, alegre, sofisticado y a la vez femenino es decorar la estancia en fresa y chocolate, dos colores muy contrapuestos que muestran esas dos caras tan características de la adolescencia.

Deberás escoger que el color más fuerte sea siempre de la misma tonalidad casi exacta en toda la decoración, pero en cuanto al rosa lo mejor es escoger dos o tres tonos de distintas intensidades que puedan ir combinándose para dar un poco más de vida al ambiente.

Dormitorio juvenil en rosa y chocolate
Pinta tres de las cuatro paredes en un tono rosa para llenar de color la estancia y una cuarta pared en un tono marrón chocolate que pueda darle el toque de madurez y elegancia.

Olvida los muebles demasiado rústicos o sencillos y apuesta por trabajadas estructuras en madera o forja al más puro estilo vintage que tantísimo se ha puesto a la última en los últimos tiempos.

Es imprescindible que busques la alegría y el color tanto en los elementos decorativos como en los textiles, que deberán tener divertidos estampados como lunares, flores, formas geométricas o florecillas, entre muchas otras cosas.

En cuanto a la ornamentación en sí, en una habitación juvenil para chica no pueden faltar los espejos (¿qué chica no comprueba su modelito o maquillaje antes de salir?), las fotografías con las amigas, alguno de esos peluchitos que tanto adoraba de su infancia y también vinilos decorativos o cuadros que preferentemente deberán ser escogidos por ellas mismas. Las clásicas lámparas de araña que adquieren un estilo moderno en colores muy contrapuestos (pero sin desentonar) como el blanco serán ideales para dar el toque final a la estancia.