Dormitorios infantiles en blanco y beige
Elegir el color de la habitación infantil es una de las partes de la decoración que más cuesta a muchos padres, ya que no todos ven con buenos ojos conceptos discriminatorios como el clásico rosa para las niñas y el azul para los niños. Estas dos opciones no gustan a todo el mundo, por ello cada vez son más las propuestas que aparecen en las que podemos apreciar tonalidades unisex.

Una de las que más me gusta es la que combina el blanco con el beige, ya que son colores neutros que dotan a la habitación de mucha luminosidad y amplitud visual, a la vez que son perfectamente combinables con otros tonos que pueden pertenecer o no a la gama de los marrones. Una ventaja a tener en cuenta para quienes quieran incorporar detalles en otros colores, dándole un toque más personalizado al sexo.

Dormitorios infantiles en blanco y beige
Un claro ejemplo de esto son la segunda y la tercera fotografía, en ambas vemos dormitorios infantiles en blanco y beige que permiten adivinar si son ocupados por niños o niñas al fijarnos en accesorios concretos como edredones y demás objetos decorativos. Es una buena solución para llegar a un término medio cuando no se tiene muy claro si se quiere resaltar cualquiera de esos colores.

Dormitorios infantiles en blanco y beige
Otra ventaja que tiene la elección del blanco y el beige es que lo que inicialmente fue una habitación infantil, perfectamente puede convertirse en dormitorio juvenil cuando el niño llegue a la adolescencia. En ese caso se irán eliminando los detalles decorativos que ocuparon sus horas de juego en la infancia, a favor de otros objetos que necesite ir incorporando en esta nueva etapa de su vida. Esto es posible si eliges un mobiliario con un diseño que no esté dedicado exclusivamente a bebés.