Dormitorios infantiles en blanco y rosa
De toda la vida el color rosa se ha relacionado con el género femenino, quizá por ello aún hoy en día son muchísimas las niñas que se ven atraídas por él y lo consideran su color favorito. Un gusto que comparten muchas mamás y por eso siguen apareciendo nuevas propuestas para decorar el cuarto infantil en cualquiera de sus gamas, pudiendo pasar desde los rositas pastel a los fucsias más intensos.

En el caso de hoy veremos algunos dormitorios infantiles decorados en blanco y rosa, una combinación que siempre ha tenido mucho éxito por lo atractiva que resulta. En la primera fotografía vemos que todos los elementos juegan un papel importante, ya que el mobiliario lacado en blanco cuenta con zonas destacadas en rosa, concretamente los cajones. Tanto la camita nido, como la mesita de noche y el sinfonier muestran los frentes rosados.

Dormitorios infantiles en blanco y rosa
El resto del conjunto cromático lo conforman el papel pintado con fondo blanco y pequeños capullitos salpicados, y la nota de color la incorpora la parte superior del zócalo que se ha pintado en fucsia. Objetos decorativos añadidos como peluches, cortinas y pantallas son el punto final para una habitación rosa total. Dado que la mayoría de los elementos emplean tonos pastel, el resultado global de este tipo de decoración no resulta recargado, y es precisamente gracias a la incorporación del blanco como contrapunto a todos los demás colores.

Dormitorios infantiles en blanco y rosa
Dentro del mismo marco de paredes que se dividen entre pintura fucsia y papel pintado, aparecen los dos últimos dormitorios. En ambos casos, todas las piezas de mueblería están acabadas únicamente en blanco. Aquí son los detalles accesorios los que dan juego a la combinación blanco-rosa. Una ventaja de esta última opción es que con los años, podrás aprovechar el mobiliario por lo fácil que te resultará combinarlo con colores menos infantiles.