El arte del Ikebana
¿Has escuchado alguna vez hablar del Ikebana? Se trata de un arte japonés de arreglos florales que te puede ser muy útil para la decoración de tu hogar, sobre todo durante esta época del año. El significado de la palabra Ikebana es “flor viva colocada”, aunque no se trata sólo de colocar unas flores juntas, si no que va mucho más allá. Esta tradición milenaria de Japón parte del respeto de los orientales hacia la naturaleza y de la relación con ella.

En primer lugar, es necesario imitar la naturaleza usando elementos orgánicos. Este principio es fundamental, ya que, como hemos dicho, este arte parte del respeto hacia la naturaleza y, por tanto, busca ser lo más natural posible. Por otro lado, la forma del Ikebana se basa en pocos trazos, espacios ligeros y colores que armonizan.

En el arte del Ikebana no solo las flores tienen protagonismo, sino que también se trabaja con otras partes de la planta, como los tallos y las hojas, y se hace énfasis en la forma y en la línea. Además, utiliza mucho otros elementos como piedras, algas o arena para la decoración.

El arte del Ikebana
Una de las cosas más importantes del Ikebana es escoger los colores, que tendrán mucho que ver con el ambiente que se pretende decorar. Es muy importante tener en cuenta diferentes factores como la luz que va a recibir. En este caso, si el lugar está poco iluminado, lo ideal es recurrir a flores blancas o de tonos suaves, que ayudarán a reflejar la luz.

Por otro lado, se tiene muy en cuenta la estación del año y la sensación que se le quiere dar al espacio. Por tanto, en época de invierno lo ideal es usar colores cálidos, como el rojo o el amarillo, mientras que en verano son preferibles los fríos, como el verde y el azul. Además, las hojas verdes crearán mayor efecto de frescor.