El estilo colonial en la decoración
El estilo colonial es uno de los pocos que saben combinar el encanto del pasado con la innovación y las tendencias más actuales.

Se trata de un estilo muy natural fruto de la fusión de lo oriental y lo occidental en el que la belleza radica no sólo en los elementos sino también en una composición sencilla, de líneas rectas y lisas propia de Occidente y una ornamentación y materiales bastante típicos de Oriente.

Si quieres un hogar cálido, confortable y sobre todo acogedor debes decidirte por este estilo. En él la madera se convierte en el material fundamental no sólo para el mobiliario sino también para los ornamentos y muchos de los complementos de la habitación, si bien a menudo suele estar acompañado por otros como la forja o el acero.

Aunque los espacios deben ser bastante claros y luminosos (con mucha luz natural durante el día y una iluminación más bien tenue por la noche), los muebles suelen ocupar gran parte de la estancia puesto que tienen dimensiones bastante generosas.

Los colores más propios de esta decoración son el blanco, el crudo, los tonos tierra o los estampados florales, aunque no obstante puedes dar un poco de vida y color con tonos como el malva, el verde o el violeta.

El estilo colonial en la decoración
Los tejidos son también parte fundamental de cualquier espacio que utilice este estilo, y es que es imposible concebir una habitación estilo colonial sin texturas naturales finas y ligeras como el lino o la rafia y en colores neutros muy claritos.

En cuanto a la ornamentación, debe seguir las líneas naturales y algo exóticas del resto de la decoración. Para conseguirlo, nada mejor que el uso de materiales naturales como el bambú o el mimbre en artículos como baúles, biombos o mesas, y la lana o las fibras naturales para alfombras o cortinas, por ejemplo.

Algunos elementos decorativos para acabar de dar un toque a las estancias pueden ser los espejos, las fotografías de personas o paisajes en tonos sepia, las figuras hechas en madera o algunas cajitas de forja, por ejemplo.