El estilo industrial
Cada vez somos más los jóvenes inconformistas que queremos romper con los interiorismos más tradicionales (aquellos que recordamos de casa de nuestros padres, por ejemplo) y buscar estilos innovadores y modernos que nos hagan sentir la juventud que llevamos dentro, porque para un hogar familiar ya tendremos tiempo…

El estilo industrial es una tendencia decorativa perfecta para los que estáis buscando precisamente esto, un espacio moderno donde se sienta un ambiente vivo y joven.

Originalmente, este estilo procede de la adaptación como viviendas habitables de espacios como fábricas, locales o sótanos, hecho por el que el estilo industrial tiene unas características particulares muy marcadas.

El estilo industrial
Las paredes de ladrillo (pintadas o no), las vigas y las cañerías a la vista son una de ellas y precisamente uno de los puntos clave del estilo, que pretende mantener los elementos básicos de la estructura con tan sólo algunas modificaciones.

La atmósfera general fomenta los espacios fríos y algo sobrios, lo que en realidad no hace más que dar esa imagen de independencia y elegancia al conjunto del hogar.

Por eso, los colores más recomendados para estos espacios son los blancos, negros, grises y azules, y los materiales más utilizados en el mobiliario y la ornamentación son el metal, el cemento, el aluminio, el vidrio o la madera lacada en blanco o negro.

Mientras que la ornamentación debe ser más bien sencilla (de líneas rectas y lisas) y poco abundante, la tecnología se encuentra muy presente, a veces integrada como un elemento decorativo en sí mismo.

En definitiva, en el estilo industrial la arquitectura de la vivienda es la que toma el mayor protagonismo. No obstante no debes dejarte engañar, porque aunque pretende pasar como un estilo espontáneo y descuidado, en realidad no hace más que pensar en cada detalle para conseguir una decoración de lo más chic.