El estilo Shabby Chic
El Shabby Chic es una de las últimas tendencias en interiorismo, y es que el este estilo confiere a los espacios una atmósfera romántica y entrañable difícilmente asequible para otros estilos.

Para conocer las líneas principales de este estilo bastará con traducir su nombre, pues Shabby significa ‘raído’ mientras que chic es sinónimo de elegante, por lo que esta tendencia confiere a lo antiguo la categoría de lo distinguido y lo más ‘in’.

Si quieres conseguir una estancia en base al Shabby Chic te bastará con seguir las líneas más generales de este estilo. ¿No las conoces? Toma nota y conseguirás decorar tu casa la última.

Los colores predominantes en este estilo son los blancos en diferentes gamas (el blanco roto es el gran protagonista), los beige o los hueso, aunque los tonos pastel más suaves como el rosa, el amarillo o el verde son muy utilizados para los detalles decorativos.

El estilo Shabby Chic
Las estancias deben ser muy luminosas independientemente de su amplitud o su tamaño. Para conseguirlo deberás aprovechar al máximo la luz natural e intentar que sea siempre la principal fuente de iluminación, por lo que lo mejor es utilizar cortinas muy claras que permitan que ésta traspase.

Las paredes y los muebles deben ser de color blanco roto. Sin embargo, los muebles tienen una particularidad que es la gran marca del estilo, y es que además de tener un diseño de época (muchos son muebles pintados reutilizados) su estilo debe ser deliberadamente artesanal, con una capa pintura blanca decapada o envejecida y con tapicerías de aspecto gastado.

Candelabros, cuadros, jarrones, lámparas… Todos los elementos ornamentales tienen que seguir esta línea de aspecto envejecido, pues cualquier atisbo de contemporaneidad podría estropear toda la decoración.

Las flores son un esencial de esta decoración, tanto las reales como las estampadas en textiles, molduras o cuadros. Las lámparas de araña también dan un toque muy romántico a las estancias, ¡no te olvides de ellas!