El estilo vanguardista
Si hoy en día hiciésemos un estudio del interiorismo en los hogares, muy posiblemente encontraríamos el estilo vanguardista a la cabeza de las mayores tendencias para el diseño de interiores.

El estilo vanguardista supone modernidad, tecnología y sobre todo comodidad en el hogar, con espacios amplios y luminosos, líneas sencillas y formas simples.

Para crear un ambiente como este son tres los conceptos que debes tener claros: el color, el mobiliario y la decoración.

El color es un elemento esencial para conseguir los espacios amplios (que no grandes) y con buena iluminación que caracteriza al estilo vanguardista, pues es clave para fomentar el paso y el reflejo de la luz. Las paredes de las estancias deben ser preferiblemente blancas, si bien una pared puede destacar en un color más llamativo con el que combinen el resto de elementos decorativos de la estancia o con un papel pintado original que tome el protagonismo.

Una de las tendencias de color más habituales en este estilo es combinar los blancos y negros con un color más potente que destaque y de vida a la estancia como un violeta, rojo o rosa, por ejemplo.

El estilo vanguardista
El mobiliario suele ser de aluminio, acero o PVC, aunque tampoco está del todo restringido el uso de los muebles en madera siempre y cuando sepan adaptarse a las líneas sencillas que caracterizan a este estilo.

Si vas a decorar el salón con este estilo, es preferible que la superficie del sofá sea lisa y que aportes un toque distinto con los estampados en otros textiles de dimensiones más reducidas como los cojines, las alfombras o las mantitas que colocamos en invierno sobre el sofá, por ejemplo.

El espacio amplio del que hablábamos antes no es otra cosa que distribuir los muebles y los elementos decorativos (que deben ser más bien pocos) de una manera en la que haya espacio suficiente para no sentirnos agobiados y para poder pasar con facilidad por cualquier rincón, por lo que la buena organización es el punto básico de partida para un buen planteamiento.

Algunos complementos perfectos para tu hogar son los cuadros con fotografías, las enormes lámparas o los espejos, por ejemplo.