El misterioso sujetalibros invisible
Los libros no son solo para disfrutar una tarde tranquila de relajación, sino que también pueden llegar a ser un perfecto elemento decorativo, que podrás usar de diferentes maneras. Una de ellas es colocar tus ejemplares en una estantería con un sujetalibros para evitar que se caigan, pero muchos de estos objetos son poco decorativos o, francamente, muy feos, por lo que en ocasiones incluso merece la pena arriesgarse a que los libros vayan a parar al suelo.

Sin embargo, puede que cambies de idea al conocer Invisible Bookend, un sujetalibros invisible (sí, hemos dicho invisible). Se trata de una propuesta de Paul Cocksedge para personas que quieren mantener su libros en una posición específica pero que no son partidarios de usar las típicas figuras que existen para ello. Sin duda, una propuesta de los más misteriosa, ¿no crees?

Todo un secreto

Si creías que te íbamos a decir cómo se sujetan los libros, estabas muy equivocado, porque ni el propio creador ha querido desvelar el secreto. Para averiguarlo es necesario comprar el sujetalibros. Lo que sí que sabemos es que este objeto es capaz de soportar más de metro y medio de libros de cualquier tamaño y forma, que se sostienen ligeramente inclinados y que podrás colocarlo en el escritorio, en el suelo, en la estantería o en cualquier superficie, ya que es un objeto liviano que carece de apoyo visible.

El misterioso sujetalibros invisible

Un objeto funcional

El objetivo del estudio de diseño Paul Cocksedge es que la gente compre el sujetalibros simplemente por su función y no por su apariencia. Está claro que tiene truco, porque las cosas invisibles no existen, pero nosotros no hemos sabido averiguar cuál, así que tendremos que hacernos con uno de ellos. ¿Harás tu lo mismo?