El patchwork en la decoración
Es uno de mis recursos favoritos para la decoración de textiles del hogar: dulce, romántico y muy natural, el patchwork es el acabado ideal para cojines, colchas, mantitas e incluso para los sofás o las lámparas del salón.

Se trata de una técnica que consiste en unir retales de muy distintas telas para crear cualquier tipo de funda o tapizado para los muebles y complementos del hogar.

Además, esta técnica es perfecta si queremos redecorar los espacios sin tener que gastar mucho dinero en la decoración: puedes coger varias piezas de tela que ya no vayas a utilizar y unirlas para crear una colcha única y exclusiva para tu cama. No sólo no gastas dinero, sino que además reciclas material y renuevas tu habitación.

El patchwork en la decoración
Si estás pensando en hacer algo en patchwork no tengas miedo con los estampados, pues pueden combinarse todo tipo de telas: modernas, antiguas, lisas, a rayas, a flores y en absolutamente cualquier color que te apetezca. Precisamente, es en la imaginación y en la libertad creativa donde se encuentra el encanto de esta técnica.

El patchwork en la decoración
Si no eres especialmente mañosa con la costura, si te falta un poco de creatividad o si simplemente no tienes tiempo tranquila, porque las más cómodas también tenemos la oportunidad de decorar con estos preciosos ornamentos nuestro hogar gracias a tiendas como Zara Home, La Mallorquina o El Corte Inglés, por ejemplo, que son solo algunos de los lugares donde podrás comprar estos textiles.

Eso sí, elementos tan alegres y coloridos como éste deben estar integrados en ambientes con un estilo que les acompañe: muebles de corte romántico y algo rústico (en madera o blanco gastado), paredes con motivos decorativos en flores y cortinas o alfombras que vayan en la tónica joven y natural de la decoración.