Elegir la iluminación para cada habitación
Si escoger el estilo decorativo, el mobiliario y cada uno de los detalles ornamentales del hogar te está llevando más tiempo del que pensabas y hasta ahora apenas has tenido tiempo de dedicar a otras cuestiones atiende a lo que te contamos, porque la correcta elección de la iluminación del hogar es fundamental para que éste sea perfecto a nivel decorativo y práctico.

A continuación te dejamos un repaso por cada una de las zonas, ¡deja que te iluminemos con nuestros consejos!

– Dormitorios: En ellas acostumbran a tener lugar actividades variadas, desde el descanso hasta el trabajo o los hobbies. Precisamente por eso, es necesario que tu habitación cuente con una luz general de intensidad media (más bien cálida) para toda la estancia y con algunas fuentes de luz auxiliares para atender a las diferentes necesidades: lamparilla de noche, flexo de escritorio o luz secundaria de pared son algunas de ellas.

Elegir la iluminación para cada habitación
– Salón: Es un espacio de relax en el hogar, por lo que lo mejor es recurrir a una iluminación general cálida o tenue que invite al descanso y a la desconexión. También puedes colocar otras lámparas o fuentes de luz secundarias para cuando desees un ambiente más íntimo o para realizar actividades que requieran una luz más clara e intensa como la lectura o la costura, por ejemplo.

– Comedor: Como en cualquier lugar en el que llevamos a cabo tareas específicas, el comedor requerirá una iluminación clara y más bien blanca. Este tipo de luz también servirá para estimular y potenciar la energía en el espacio.

– Baño: Las tareas a realizar en este espacio requieren una buena fuente de luz blanca general pero también otras secundarias que resultan casi imprescindibles como son las que se colocan sobre el espejo del lavamanos.

Elegir la iluminación para cada habitación
– Cocina: Nos encontramos con un caso prácticamente igual al anterior, pues además de que la luz deberá ser muy clara (nada tenue) el espacio requerirá distintos puntos focales que van desde la fundamental luz general para el techo (lámparas, fluorescentes, ojos de buey, etc.) hasta las secundarias sobre la encimera o la mesa de trabajo.