Elegir las cortinas para la cocina
Preservar la intimidad en el hogar no es una cuestión fundamental de los dormitorios, los cuartos de baño o los salones, y es que la cocina es uno de los lugares en los que más acostumbramos a olvidarnos de ello.

Precisamente por eso es fundamental que utilices una cortina también en esta estancia, que además servirá como elemento decorativo y como el recurso ideal para controlar la luz que entra a la cocina.

Sí, porque precisamente la cantidad de luz con la que cuenta el espacio influirá en que éste sea un lugar de trabajo más o menos confortable para llevar a cabo cualquier tipo de tarea en ella.

Por todo lo anterior deberás tener algunas consideraciones en cuenta antes de comprar la tuya:

– Estilo: Dependerá del diseño de tu cocina (clásico, contemporáneo, rústico, etc.) y también de tus propios gustos, y es que puedes escoger entre un montón de variedades que van desde las tradicionales cortinas romanas hasta las más modernas de sistema ‘roller’.

– Practicidad: A pesar de lo anterior, las más prácticas son las cortinas enrollables que podrás plegar y desplegar en cuestión de segundos. Una cortina oscura rara vez resultará útil en esta estancia, que acostumbra a ser un mero espacio de trabajo.

– Limpieza: Ante todo la cortina debe estar pensada para el lugar en el que se encuentra, por lo que lo mejor es evitar las telas demasiado gruesas que cojan olores y manchas con facilidad así como también las que permitan ser lavadas con facilidad.

– Materiales: Son la clave para dar un poco de calidez y un aspecto más acogedor a lo que acostumbra a ser una estancia fría. Si quieres conseguirlo apuesta por los diseños más simpáticos así como por los materiales naturales (bambú, junco, caña, etc.).